Editorial Ciudad Gótica tiene el agrado
de invitarlos a la presentación del libro
"CUERPO DE PIEDRA"
de Ana Danich
Centro Cultural de la Cooperación
San Martín N° 1371 - Rosario
Martes 22 de Septiembre de 2015 - 19,30 hs
Presenta: Noemí Correa
Lectura de su prólogo: Humberto Lobbosco
Lectura de poemas: Ana María Simón Calvo
Carlos Soto Payva
Música: Isabel Puebla
Contratapa: Jorge Ariel Madrazo
SOLO LAS PALABRAS QUE MERECEN EXISTIR, SON LAS PALABRAS MEJORES QUE EL SILENCIO.
sábado, 12 de septiembre de 2015
sábado, 28 de marzo de 2015
Los blancos (Fader)
El cielo, ese azul que se multiplica y matiza la naturaleza, ese blanco que irradia la fuerza del espíritu, la punta de las zapatillas casi rozando el agua, las manos sobre la falda y entre ellas un libro de poemas, el azul enmarcando el blanco o el blanco desafiando al azul. Esa niña mujer ¿qué está mirando? ¿o acaso está recordando? ese horizonte en que la luz del atardecer, ¿o acaso el la hora de la siesta?, impacta sobre la piedra blanca, sobre el cabello trenzado en dónde anidan los recuerdos. Esa quietud del paisaje y el viento en las nubes pasajeras que escriben tu nombre.
Este día, esta luz, y la vida esperándote para jugar contigo desde el amanecer.
Ana Danich
Este día, esta luz, y la vida esperándote para jugar contigo desde el amanecer.
Ana Danich
martes, 10 de febrero de 2015
Brutal filosofía
sentada en la cocina, mirando entre los muros
como fuga la última sombra de la noche
veo a mi madre con una mano sujetando su frente
en la otra, un lápiz similar a la bomba de Alfonsina
garabatea palabras en las hojas de un cuaderno
(está inventándome un poema)
es domingo, ella mece mi cuna mientras canta
-luciérnaga curiosa que verás que eres mi consuelo-
invade su boca un puñado de calandrias
sus labios las arrojan sobre mi almohada
chillan frases en mi oído de niña abandonada
–“no te
apresures, pequeña,
los años, con
sus sabias enseñanzas
te enseñarán su brutal filosofía”-
Ana Danich
10/02/2015 (de CUERPO DE PIEDRA)
jueves, 22 de enero de 2015
Apuesta
apuesto que si sos un tipo convencional
de esos que se levantan a las 5 de la madrugada
prepara el mate y arranca de un mordisco una migaja
mira la calle desolada y detiene sus ojos en la cruel mañana
cuando te enfrentas al espejo te preguntás que fue lo que pasó
resignado rasurás tu barba en la práctica cotidiana
te bañas un día sí y un día no porque el jabón a veces
no alcanza
te vestís con tus pobres pilchas de asalariado
marginal
mirás a tus hijos dormidos y temblás al decirles adiós
cerrás la puerta y dejás detrás de vos una casa a
medio terminar
subís a tu bicicleta y atravesás la ciudad de una
punta a la otra
sabiendo que para eso no necesitás ser un ángel
te sentás frente a la máquina de escribir porque no
te queda otra
más que repetir el acto cotidiano al que te
acostumbraste
a fuerza de no haber tenido otra oportunidad
apuesto que volvés y no te animás a besar a tu mujer
porque la vergüenza te robó el último gesto de
dignidad
y tus hijos no te abrazan porque ya lo entendieron
apuesto que cenás sumido en el silencio del
abandono
y apagás la luz a última hora sabiendo que te
esperan
diez años más aunque no sabés si tendrás la valentía
suficiente
porque la actitud no la podés comprar en un shopping
de clase media
y no te animás a cerrar los ojos para no tener que
volver
a repetir cada mañana la misma historia
apuesto que si desesperado un día decidís pegarte un tiro
y así terminar con tu ruinosa vida de imposibilidades
apuesto que nadie saldrá a la calle a gritar tu
nombre
mucho menos a decir que ellos son vos…
Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)
lunes, 5 de enero de 2015
Debido a los acontecimientos de estos días
(a María Cristina)
las vasijas de barro que dejaste
el cigarrillo consumiéndose en el plato
el café con leche que solías prepararme
el sueño interrumpido a cada hora
tu danza de patines sobre el patio
las castañas pudriéndose en la tierra
tus ojos espejados en el río
mi boca hambrienta de palabras
el silabeo esparcido por el viento
tu voz en el contestador automático
la noche que me atrapa con su boca
tus cactus en la mesa de mi casa
las horas de ida y de regreso
la parca burlándose en mi cara
tus pies aplastando a las hormigas
los carnavales bulliciosos de nuestro barrio
los cincuenta pasos de tu casa hasta mi casa
los cincuenta pasos de mi casa hasta tu casa
tu perro flaco esperándote en la puerta
tu gato durmiendo manso
en el canasto
las calandrias picoteando tu ventana
las golondrinas que anidan en la mía
cuatro de enero de dos mil quince
enterradas para siempre tus cenizas
maraña brutal de los recuerdos
aliento injusto de Dios en ese hueco
mi adiós, mi clamor, mi muerte en vida
mi poema final… mi despedida…(de Cuerpo de Piedra)
Ana Danich 4 de Enero de 2015
viernes, 26 de diciembre de 2014
FUI HASTA EL RÍO
Fui hasta el río a buscar tu nombre
cuatro o cinco muchachos chapoteaban
sobre las lagunitas que dejó el diluvio
un perro loco le ladraba a una hoja
que flotaba adentro de un charquito
después del chubasco un barco extranjero
se mecía en la corriente que bajaba
arrastrando camalotes desde el norte.
Fui hasta el río a buscar tu nombre
vi a las garzas de la isla muy juntitas
unas con otras resistiendo el temporal
ningún pájaro volaba esta mañana
ni la calandria ave mimus de tu nido
mucho menos los colibríes, ésos
a los que endulzabas su platito
con el azúcar rubia de tu mesa.
Fui hasta el río a buscar tu nombre
el agua bajaba por las escalinatas
de parque España y dos niñitos
con camisetas
rojas como la hoja
jugueteaban en los charcos cristalinos
un anciano sin abrigo señalaba
la corriente gesticulando una frase
que nadie comprendió. ¡Loco, loco!
gritaban los purretes y reían como
mis golondrinas cuando llevan
gusanitos hasta el nido de sus pichones
había también una muchacha
que corría con su cabello empapado
me saludó –buen día- y continuó
hacia un lugar en dónde alguien la esperaba.
Fui hasta el río a buscar tu nombre
¿recordás que cuando éramos niñas
nos gustaba ir al río en estos días
a buscar los nombres de los muertos?
¡Ah! mi triste corazón ha comprendido
que esta
mañana encontré el tuyo
en los ojos de los locos de la lluvia.
(a María Cristina) de "Cuerpo de Piedra"
Ana Danich 26 de Diciembre de 2014
sábado, 22 de noviembre de 2014
CUERPO DE PIEDRA
Se derrumba la casa de cimientos putrefactos,
no comenzó la hecatombe desde el techo sino
desde la propia estructura de una ingenuidad
arrebatada,
un agua barrosa se filtró por las hendiduras y el
cemento
mezcla de turbia grito hizo eclosión y desgranó
la fusión de átomos y partículas construidas
con herramientas de cera y antojadizos ornamentos.
No quiero vivir bajo esta casa que se derrumba,
ninguna palabra de amor corre por este río que salpica
este cuerpo de piedra que se mantiene en pie por
obra
de una desequilibrada pulsión, vanidad y estúpida
ceguera,
este juego donde
siempre supe que mi destino era perder.
Es la derrota gritaste y me hundí en la ciénaga de
tu aullido.
La casa se derrumba y un farol opaco por viejo y por
gastado
ilumina desde el pozo el resto de esta frágil
humanidad herida.
Hay una vuelta atrás un río de lava que transita por
su fondo
un rumor de tambores quiebra las paredes del débil
edificio
entre las marquesinas y los postes de cemento que la
acechan
en la pagana noche que brama sobre los cimientos malogrados.
No te escuche cuando me dijiste que una casa siempre tiene un final
mientras mirabas resquebrajarse las
columnas y sé que no mentías.
Tus manos no sostienen las paredes, ahora la habita
una tribu de huesos,
danzan en el fuego los recuerdos, danzan y quiebran
mi cuerpo /
de piedra.
de piedra.
Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)
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