1
el río está quieto
¿habrá muerto un mirlo?
2
la belleza es el mirlo
y sus insinuaciones.
3
a la hora que el mirlo duerme
el círculo es una linea horizontal
en el límite.
4
sin cerros y sin nieve
el ojo del mirlo
reposa.
5
la pantomima del mirlo
solo en otoño
y lo breve.
6
un hombre y una mujer
pueden ser uno
volando junto al mirlo.
7
indescifrable es el mirlo
su vuelo
fantasía de hielo.
8
soy de un solo parecer
en la rama hay un mirlo
que se triplica
y dos espejos.
9
soy mujer
y un mirlo
escogió mi pie.
10
si un mirlo te complica
no bailes
observa.
11
en mi noche nieva un brillo
un mirlo atardece
su pico un farol
y la luz.
12
agudo grita el mirlo
¿escucharán los charlatanes?
13
Wallace, viajemos por Connecticut
los mirlos son cristales
bajo la luna sin equipaje
no tengo miedo.
Ana Danich (de: Contemplación)
SOLO LAS PALABRAS QUE MERECEN EXISTIR, SON LAS PALABRAS MEJORES QUE EL SILENCIO.
domingo, 20 de julio de 2014
martes, 15 de julio de 2014
Haikus
Una mariposa
aletea
soy
trigo
endulzando
sus alas.
*
Una
abeja sobre el lirio
puede
abrir una herida
dulzura
en el aguijón.
Ana Danich (de: Contemplación)
PUTREFACCION DE LA MARIPOSA
No me importa acariciar
la sombra
que tiñe con sus
alas mi noche desértica.
Dos manos apretadas se
proyectan sobre la pared,
cuando era niña las
miraba y no entendía
por qué las alas se
movían como si estuvieran separadas
del cuerpo apaisado del
insecto.
Sediento de luz, de
aire, de tierra, de cielo,
golpeteando sus alitas
sobre el azul cavernoso del silencio,
y era dulce mirarlo
así,
era como si me
moviera entre dos mundos
como un pequeño animal
sin destino,
con un par de alas que
se resistían a ser atrapadas
por la lengua de cal de las paredes,
esas noches de invierno
en que la niña que fui
proyectaba sus manos
que intentaban volar.
Lo miro, parece una
capilla incendiada
que poco a poco irá
desapareciendo
detrás de la oscura
pantalla de la noche.
Un cuerpo aletargado por el insomnio,
descomponiéndose en
pequeños gránulos de colores,
putrefacto como el
aliento de un marinero come peces
de los mares del norte.
La criatura no
descendió bajo la lluvia de la mar,
la criatura tiene pegadas sus alas en la pared,
es una niebla que se
extingue, desdibuja la danza de los fuegos.
Es una tea que sucumbe en la noche de Santiago.
Las campanas de ninguna
iglesia pueden cerrar una herida,
Alejandra, mariposa.
En el aire restallan
sus alas incendiadas
y es una herida que no
puede cerrar
y es una herida que no
puede
y es una herida.
Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)
Ana Danich - (de Cuerpo de Piedra
(a Alejandra Pizarnik)
ESTE ES MI CUERPO
cuerpo mío, bruma, bocanada de la noche,
entenebrado,
cuerpo mío, elevándote trigal,
campo azotado por la mar,
cuerpo mío, salitre y algas,
hundida en tu fondo, fondeada como un barco,
cuerpo roto concebido al mundo, profanado
en la mesa del sacrificio,
sa cri fi ca do.
Pedregoso cuerpo mío, piedra en el camino,
ciénaga en que arrojo mis ojos vendados,
cuerpo mío, ¿quién tatuó tu vientre?
partición en fragmentos, cuerpo mío,
hostia insaciable en la boca del pecado,
cuerpo mío, insomne,
no caigas cuerpo mío,
cae
cae.
Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)
entenebrado,
cuerpo mío, elevándote trigal,
campo azotado por la mar,
cuerpo mío, salitre y algas,
hundida en tu fondo, fondeada como un barco,
cuerpo roto concebido al mundo, profanado
en la mesa del sacrificio,
sa cri fi ca do.
Pedregoso cuerpo mío, piedra en el camino,
ciénaga en que arrojo mis ojos vendados,
cuerpo mío, ¿quién tatuó tu vientre?
partición en fragmentos, cuerpo mío,
hostia insaciable en la boca del pecado,
cuerpo mío, insomne,
no caigas cuerpo mío,
cae
cae.
Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)
sábado, 12 de julio de 2014
HISTORIAS DE INDIA - ANIMALEANDO
Reportando humedad, llovizna y frío. No afuera, sino
adentro. Mi gata desquiciada, salta
entre los cables mojados de mi ciudad interior, ¿es necesario decir que es
negra?...
La mañana de este sábado zigzaguea como una serpiente de
agua entre los muros que alguna vez fueron rocas. La serpiente no tiene veneno, pero el hombre
la mata, por las dudas. Suelen tragarse a los pichones escondidos en sus nidos,
dicen los hombres temiendo ser
devorados por ella y por eso la matan.
Mi gata, de la que no es necesario decir que es negra,
también zigzaguea y salpica manchas de sombras en la pared, parece una serpentina de la noche que deja su estela en el aire cuando entra por la
ventana. El aire de hoy es ciclotímico, ahora se le ocurrió teñir de ocres la
luz de una lámpara arrinconada en la mesita de madera con pie de perro.
El perro que es pie de mesita, ladra tres: ¡guau guau guau! en tono
lastimero, él sí que se siente prisionero de la madera tallada. Me acerco y le
acaricio la cabeza, el mueve la cola de madera de roble y gime.
India que no es ninguna hindú sino una india con sus
patitas mojadas en el río Paraná, se acerca al perro que gime y le lame el
hocico. Él vuelve a mover la cola porque no la conoce.
Ella, que es una
artesana de la seducción felina acaricia el lomo del perro de pie de mesita de
roble, lo hace con las almohadillas de sus patitas aterciopeladas. Él, abre los
ojos bien grande y vuelve a ladrar tres: ¡ guau guau guau!, pero esta vez en un
idioma que solo los animales comprenden.
Incluso yo.
Ana Danich
jueves, 10 de julio de 2014
PEQUEÑOS POEMAS A MARÍA C
*
Hay una lágrima que cae
se incendia
entre la llama y el hielo
amiga amiga
no caigas...
*
me pedís que duerma
¿cómo?
amiga amiga
si desde el techo llueven muertos
*
ni whisky ni humo
amiga
podrán resucitarme
*
solo cuando amamos
dijiste
amiga
amamos solo cuando
nos resucitan
*
una gaviota me rozó
con sus alas de fuego
amiga
soy un mar que sangra
ana danich
Hay una lágrima que cae
se incendia
entre la llama y el hielo
amiga amiga
no caigas...
*
me pedís que duerma
¿cómo?
amiga amiga
si desde el techo llueven muertos
*
ni whisky ni humo
amiga
podrán resucitarme
*
solo cuando amamos
dijiste
amiga
amamos solo cuando
nos resucitan
*
una gaviota me rozó
con sus alas de fuego
amiga
soy un mar que sangra
ana danich
lunes, 7 de julio de 2014
HERIDA
Si fuera un titán, mi vida
me arrancaría la
lengua
y la cosería en tu boca
para que me nombraras
pero soy un pájaro herido
mudo en mi jaula
solo eso, mi vida
y digo no.
Ana Danich (de: Contemplación)
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