SOLO LAS PALABRAS QUE MERECEN EXISTIR, SON LAS PALABRAS MEJORES QUE EL SILENCIO.

domingo, 20 de julio de 2014

Trece maneras de mirar un mirlo que puede ser el Wallace o el mío.

1

el río está quieto
¿habrá muerto un mirlo?

2

la belleza es el mirlo
y sus insinuaciones.

3

a la hora que el mirlo duerme 
el círculo es una linea horizontal
en el límite.

4

sin cerros y sin nieve
el ojo del mirlo
reposa.

5

la pantomima del mirlo
solo en otoño
y lo breve.


un hombre y una mujer
pueden ser uno 
volando junto al mirlo.

7

indescifrable es el mirlo
su vuelo
fantasía de hielo.

8

soy de un solo parecer
en la rama hay un mirlo
que se triplica
y dos espejos.



soy mujer
y un mirlo
escogió mi pie.

10

si un mirlo te complica
no bailes
observa.

11

en mi noche nieva un brillo
un mirlo atardece
su pico un farol
y la luz.

12

agudo grita el mirlo
¿escucharán los charlatanes?

13

Wallace, viajemos por Connecticut
los mirlos son cristales
bajo la luna sin equipaje
no tengo miedo.

Ana Danich   (de: Contemplación)

martes, 15 de julio de 2014

Haikus




Una mariposa aletea
soy trigo
endulzando sus alas.

*

Una abeja sobre el lirio
puede abrir una herida
dulzura en el aguijón.


Ana Danich (de: Contemplación)



PUTREFACCION DE LA MARIPOSA

                                               
No me importa acariciar la sombra
que tiñe con sus alas  mi noche desértica.
Dos manos apretadas se proyectan sobre la pared,
cuando era niña las miraba y no entendía
por qué las alas se movían como si estuvieran separadas
del cuerpo apaisado del insecto. 
Sediento de luz, de aire, de tierra, de cielo,
golpeteando sus alitas sobre el azul cavernoso del silencio,
y era dulce mirarlo así,
era como si  me moviera entre dos mundos
como un pequeño animal sin destino,
con un par de alas que se resistían a ser atrapadas 
por  la lengua de cal de las paredes,
esas noches de invierno en que la niña que fui 
proyectaba sus manos que intentaban volar.

Lo miro, parece una capilla incendiada 
que poco a poco irá desapareciendo
detrás de la oscura pantalla de la noche.
Un cuerpo  aletargado por el insomnio,
descomponiéndose en pequeños gránulos de colores,
putrefacto como el aliento de un marinero come peces
de los mares del norte.

La criatura no descendió bajo la lluvia de la mar,
la criatura tiene pegadas  sus alas  en la pared,
es una niebla que se extingue, desdibuja la danza de los fuegos.
Es una tea que  sucumbe en la noche de Santiago.
Las campanas de ninguna iglesia pueden cerrar una herida,
Alejandra, mariposa.

En el aire restallan sus alas incendiadas
y es una herida que no puede cerrar
y es una herida que no puede
y es una herida.


Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)







Ana Danich - (de Cuerpo de Piedra

(a Alejandra Pizarnik)

ESTE ES MI CUERPO

cuerpo mío, bruma, bocanada de la noche,

entenebrado,

cuerpo mío, elevándote trigal,

campo azotado por la mar,

cuerpo mío, salitre y algas,

hundida en tu fondo, fondeada como un barco,

cuerpo roto concebido al mundo, profanado

en la mesa del sacrificio,

sa cri fi ca do.

Pedregoso cuerpo mío, piedra en el camino,

ciénaga en que arrojo mis ojos vendados,

cuerpo mío, ¿quién tatuó tu vientre?

partición en fragmentos, cuerpo mío,

hostia insaciable en la boca del pecado,

cuerpo mío, insomne,

no caigas cuerpo mío,

cae 

cae.

Ana Danich (de: Cuerpo de Piedra)





sábado, 12 de julio de 2014

HISTORIAS DE INDIA - ANIMALEANDO


Reportando humedad, llovizna y frío. No afuera, sino adentro. Mi  gata desquiciada, salta entre los cables mojados de mi ciudad interior, ¿es necesario decir que es negra?...

La mañana de este sábado zigzaguea como una serpiente de agua entre los muros que alguna vez fueron rocas.  La serpiente no tiene veneno, pero el hombre la mata, por las dudas. Suelen tragarse a los pichones escondidos en sus nidos,  dicen los hombres temiendo ser devorados  por ella y por eso la matan.

Mi gata, de la que no es necesario decir que es negra, también zigzaguea y salpica manchas de sombras en la pared,  parece una serpentina de la noche que  deja su estela en el aire cuando entra por la ventana. El aire de hoy es ciclotímico, ahora se le ocurrió teñir de ocres la luz de una lámpara arrinconada en la mesita de madera con pie de perro.

El perro que es pie de  mesita, ladra tres: ¡guau guau guau! en tono lastimero, él sí que se siente prisionero de la madera tallada. Me acerco y le acaricio la cabeza, el mueve la cola de madera de roble y gime.

India que no es ninguna hindú sino una india con sus patitas mojadas en el río Paraná, se acerca al perro que gime y le lame el hocico. Él vuelve a mover la cola porque no la conoce.

Ella, que es  una artesana de la seducción felina acaricia el lomo del perro de pie de mesita de roble, lo hace con las almohadillas de sus patitas aterciopeladas. Él, abre los ojos bien grande y vuelve a ladrar tres: ¡ guau guau guau!, pero esta vez en un idioma que solo los animales comprenden.


Incluso yo.

Ana Danich


jueves, 10 de julio de 2014

PEQUEÑOS POEMAS A MARÍA C

*

Hay una lágrima que cae
se incendia
entre la llama y el hielo

amiga amiga

no caigas...

*

me pedís que duerma
¿cómo?

amiga amiga

si desde el techo llueven muertos

*

ni whisky ni humo

amiga

podrán resucitarme

*

solo cuando amamos
dijiste
amiga
amamos solo cuando

nos resucitan

*

una gaviota me rozó
con sus alas de fuego
amiga

soy un mar que sangra


ana danich






lunes, 7 de julio de 2014

HERIDA


Si fuera un titán, mi vida
me arrancaría la lengua
y la cosería en tu boca
para que me nombraras

pero  soy un pájaro herido
mudo en mi jaula
solo eso, mi vida


y digo no.



Ana Danich  (de: Contemplación)